Recetas 28 agosto, 2009 16:20

El conejo “rústico” de amatxu

Como hoy he tenido el día libre, he aprovechado para cocinar un conejo. Lo he guisado siguiendo la receta de mi madre. Ella lo llama ‘Conejo rústico’ (porque la salsa no va pasada por la minipimer). Os voy a dejar la receta con fotos y todo que he ido sacando con el móvil a medida que hemos cocinado.
receta diana román

Conejo rústico
Ingredientes para cuatro personas:
- Un conejo (con su hígado)
- Una cebolla mediana
- Un pimiento verde
- Tres zanahorias
- Un tomate maduro
- 250 g. de setas
- Tres dientes de ajo
- Dos rebanadas de pan de molde
- Un vaso de vino blanco
- Caldo de carne
- Aceite
- Sal
- Pimienta
- Dos guindillas de cayena

Elaboración:
Primero se pican bien las verduras: la cebolla y el pimiento más pequeño que la zanahoria, que se puede cortar en rodajas. Las zanahorias al conejo le gustan mucho y le van muy bien, o ¿acaso alguien ha visto un conejo con gafas? (jeje) Con un poco de aceite de oliva, se ponen a pochar a fuego lento. Se le puede añadir sal, porque así la verdura suda y se pocha mejor con menos aceite (hay que evitar las grasas para la operación bikini).

oso goxo
La foto no se ve muy bien, es por el vaho de cocinar…
El tomate, también picado en dados, se añade cuando todo este bien dorado, porque si no, como tiene mucha agua, hace que las verduras se cuezan más que freírse. Las cosas blancas y verdes que se ven en la foto son restos de cebolla y pimiento, que los he picado en la misma tabla.

oso goxo

Mientras se fríen las verduras, vamos troceando el conejo. Lo salpimentamos al gusto. ¡Mirad que penita da el pobrecito, pero qué bueno que está luego! El hígado, se reserva. Esta vez, nosotras hemos tenido suerte, porque venía ya guardadito en una bolsa:

oso goxo

Antes de guisarlo, el conejo se pasa por la sartén. El aceite tiene que estar muy caliente para que se dore muy rápido y así guarde mejor sus jugos, pero que no se termine de cocinar por dentro, porque quedaría seco después de guisar. Según los vamos sacando de la sartén, los metemos a la cazuela con el sofrito.

oso goxo

Aprovechando la sartén para no ensuciar tanto y que coja saborcillo, freímos los dientes de ajo, el pan y el hígado. Cuidado con el hígado, que salta que se las mata.
La bolsita del hígado:

oso goxo
El pan y los ajos. He usado tres rodajas porque estas eran pequeñas:

oso goxo

Todo junto en la sartén, hasta que esté frito.

conejo oso goxo

Este mejunje hay que pasarlo por la picadora, hasta que quede una pasta espesa que luego hará engordar la salsa.


Por otro lado, limpiamos y troceamos las setas en tiras. Las sofreímos en la sartén con las dos guindillas.

Por último, añadimos al guiso las setas y el mejunje del pan e hígado.



Le ponemos el vino y añadimos caldo hasta cubrir. Se rectifica de sal y se deja cocer hasta que la salsa engorde.
Ya sólo queda comérselo. Nosotras lo servimos acompañado de puré de patata. ¡Mirad que buena pinta!

Como hoy he tenido el día libre, he aprovechado para cocinar un conejo. Lo he guisado siguiendo la receta de mi madre. Ella lo llama ‘Conejo rústico’ (porque la salsa no va pasada por la minipimer). Os voy a dejar la receta con fotos y todo que he ido sacando con el móvil a medida que hemos cocinado.

Conejo rústico

Ingredientes para cuatro personas:

- Un conejo (con su hígado)
- Una cebolla mediana
- Un pimiento verde
- Tres zanahorias
- Un tomate maduro
- 250 g. de setas
- Tres dientes de ajo
- Dos rebanadas de pan de molde
- Un vaso de vino blanco
- Caldo de carne
- Aceite
- Sal
- Pimienta
- Dos guindillas de cayena


Elaboración:

Primero se pican bien las verduras: la cebolla y el pimiento más pequeño que la zanahoria, que se puede cortar en rodajas. Las zanahorias al conejo le gustan mucho y le van muy bien, o ¿acaso alguien ha visto un conejo con gafas? (jeje) Con un poco de aceite de oliva, se ponen a pochar a fuego lento. Se le puede añadir sal, porque así la verdura suda y se pocha mejor con menos aceite (hay que evitar las grasas para la operación bikini).

La foto no se ve muy bien, es por el vaho de cocinar…

El tomate, también picado en dados, se añade cuando todo este bien dorado, porque si no, como tiene mucha agua, hace que las verduras se cuezan más que freírse. Las cosas blancas y verdes que se ven en la foto son restos de cebolla y pimiento, que los he picado en la misma tabla.

Mientras se fríen las verduras, vamos troceando el conejo. Lo salpimentamos al gusto. ¡Mirad que penita da el pobrecito, pero qué bueno que está luego! El hígado, se reserva. Esta vez, nosotras hemos tenido suerte, porque venía ya guardadito en una bolsa:


Antes de guisarlo, el conejo se pasa por la sartén. El aceite tiene que estar muy caliente para que se dore muy rápido y así guarde mejor sus jugos, pero que no se termine de cocinar por dentro, porque quedaría seco después de guisar. Según los vamos sacando de la sartén, los metemos a la cazuela con el sofrito.


Aprovechando la sartén para no ensuciar tanto y que coja saborcillo, freímos los dientes de ajo, el pan y el hígado. Cuidado con el hígado, que salta que se las mata.

La bolsita del hígado:

El pan y los ajos. He usado tres rodajas porque estas eran pequeñas:

Todo junto en la sartén, hasta que esté frito.


Este mejunje hay que pasarlo por la picadora, hasta que quede una pasta espesa que luego hará engordar la salsa.


Por otro lado, limpiamos y troceamos las setas en tiras. Las sofreímos en la sartén con las dos guindillas.

Por último, añadimos al guiso las setas y el mejunje del pan e hígado.

Le ponemos el vino y añadimos caldo hasta cubrir. Se rectifica de sal y se deja cocer hasta que la salsa engorde.

Ya sólo queda comérselo. Nosotras lo servimos acompañado de puré de patata. ¡Mirad que buena pinta!

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