Actualidad,Noticias y estudios 29 abril, 2009 21:14

Hambuerguesas para la memoria

basura junk food

Denostadas por unos y amadas por otros, las grasas son las protagonistas indiscutibles de la dieta (sobre todo en fechas primaverales, cuando muchos comenzamos la ‘Operación Bikini’). Algunos tratan de evitarlas como si de la peste negra se tratase, mientras que muchas personas no quieren (o no pueden) renunciar al placer de los guisos de la abuela.

Para todos aquellos que anhelen los huevos fritos o el cocido madrileño más que Marco a su mamá perdida, tengo una buena noticia: las grasas ayudan a la memoria.


Según un estudio de la Universidad de California en Irvine (Estados Unidos), publicado en la edición digital de la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS), las comidas ricas en grasas ayudan a fijar los recuerdos a largo plazo.

Los investigadores, dirigidos por Daniele Piomelli y James McGaugh, han llegado a esta conclusión mientras realizaban una investigación que vincula las grasas de la dieta con el control del apetito.

Los autores descubrieron que los ácidos oleicos se transforman en un componente llamado oleiletanolamida (OEA) en la región superior del intestino delgado. El OEA manda mensajes que reprimen el hambre al cerebro para aumentar la sensación de saciedad. En niveles elevados, el OEA puede reducir el apetito, producir pérdida de peso y bajar los niveles de colesterol y triglicéridos.

Además (y aquí viene lo bueno), los científicos descubrieron que el OEA también produce la consolidación de la memoria, el proceso por el que los recuerdos superficiales a corto plazo se transforman en recuerdos largos con sentido.

En palabras del propio Piomelli, “el OEA es parte del pegamento molecular que hace que se fijen los recuerdos. Al ayudar a los mamíferos a recordar dónde y cuándo han tomado una comida grasa, la actividad del OEA parece haber sido una importante herramienta evolutiva para los primeros humanos y otros mamíferos”.

Sin embargo, no todo el monte es orégano, ya que Piomelli también advierte de que esta “memoria gastronómica” podría no ser beneficiosa si se toman grasas en exceso. Aunque el OEA contribuye a la sensación de saciedad después de una comida, a largo plazo, podría también dar lugar al ansia por tomar alimentos grasos, y provocar así obesidad.

Actualmente, el interés del investigador se centra en descubrir si OEA podría ayudar a mejorar la consolidación en personas con problemas de memoria.

Artículo Original de la revista PNAS (publicado en Inglés)

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6 comentarios

  • Aupa Diana! Tengo tiempo sin comer una hamburgesa así…. jejejeje

  • Buena noticia para las grasas buenas. Creo que el aceite de oliva produce la misma sensacion de saciedad.

    Sin embargo, las grasas malas o grasas trans siguen estando ahi, por todas partes, y nadie parece querer de verdad erradicarlas.

  • a mí sinceramente lo que más me mola es la dieta del muslo y el pan

  • que pesaaaaada! ahi esta el comentariooooo!! jejejeje
    que nooooo, que estrenes bien el blog! y a ver cuando me invitas a una hamburguesa, que se me empieza a ir la olla…

  • Si vamos a tener que empezar a comer hamburguesas a diaio para mejorar nuestra memoria, jeje. ¡Por algo están tan buenas! Bueno Di, espero que a los blogueros les guste tu nuevo blog. Yo seguiré las recetas y demás con entusiasmo.

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